RENAL Y VESICO PROSTÁTICA

La ecografía es una técnica de diagnóstico por imagen basada en la utilización de ultrasonidos. Debido a su accesibilidad, a su carácter no invasivo y a la gran información que proporciona, es una herramienta fundamental en el estudio de los órganos abdominales.  La ecografía  no utiliza radiación ionizante (como se usa en los rayos X), utiliza ultrasonidos. Múltiples estudios han demostrado que son inocuos por lo que pueden ser utilizados en todos los pacientes tantas veces como sea necesario y en especial en pacientes más radiosensibles (niños y embarazadas).

La ecografía urológica explora los riñones, las uréteres, la vejiga y en los varones la próstata y las vesículas seminales.

Como en la ecografía abdominal, se coloca al paciente acostado boca arriba en una mesa de examen. Después  el ecografista  extenderá un gel sobre la piel y le deslizará por el abdomen  la sonda o transductor un instrumento, similar a un micrófono. Generalmente no es un procedimiento doloroso y dura aproximadamente 15-30 minutos.

La ecografía  urológica también se utiliza para ayudar al médico a diagnosticar problemas tales como:

  • Cólicos renales, producidos por piedras en el riñón o en los uréteres.
  • Es posible valorar también la presencia de malformaciones congénitas, como la ausencia de un riñón, la duplicidad, la malposición u otras.
  • Dilatación  del sistema excretor (hidronefrosis)
  • En infecciones urinarias repetidas, sobre todo en los niños, para valorar si existen alteraciones secundarias del riñón.
  • Quistes o tumores de los riñones y la vejiga.
  • Sangre en la orina  (hematuria) está indicada para tratar de averiguar la causa de ese sangrado y su posible localización
  •  Cálculos o tumores de vejiga.
  • Aumento del tamaño prostático.

Para estudiar la vejiga y la próstata, la vejiga debe estár llena de orina. Al estar llena la vejiga se facilita la visualización de sus paredes y también el estudio de órganos vecinos, como la próstata, el útero y los ovarios. Se debe tomar abundante agua al menos desde una hora antes de la prueba y no orinar.

ECOGRAFÍA TESTICULAR Y  ESCROTAL

 

TESTICULAR

La ecografía del escroto es un procedimiento dirigido a examinar los testículos, son los órganos reproductores masculinos que producen los espermatozoides y la hormona testosterona. El escroto, es una bolsa situada entre las piernas en la base del pene y que contiene los testículos junto con otros órganos pequeños, el epidídimo (tubo por donde circulan el esperma producido en el testículo) y el cordón espermático que contiene los vasos sanguíneos.

Usted se acuesta boca arriba  en la mesa de exploración con las piernas separadas. El médico cubre con una tela a lo ancho de los muslos por debajo del escroto, para levantar ligeramente los tésticulos. Se aplica un gel en el saco escrotal para ayudar con la transmisión de las ondas de ultrasonido, luego se desplaza  el transductor sobre el escroto para realizar la exploración.

No se necesita preparación previa.

Se utiliza para:

  • Determinar por qué uno o ambos testículos se han agrandado, por ejemplo por acúmulo de líquido en el escroto (hidrocele), hinchazón testicular por inflamación del tésticulo (orquitis – orquioepididimitis).
  • Examinar una masa o bulto que ha aparecido en uno o ambos testículos y valorar si esa masa percibida por el paciente o el médico es quística o sólida y donde se localiza.
  • Encontrar la razón de dolor en los testículos (inlamación, torsión…) y diagnosticar los efectos de un traumatismo en el área escrotal.
  • Mostrar cómo la sangre circula a través de los testículos y el cordón espermático. Un acumulo de venas muy pequeñas, llamado  varicocele, puede producir dolor o estar relacionado con otras patologías e infertilidad. También la torsión del testículo que obstruye la circulación de la sangre, llamada torsión testicular, produce falta de circulación en el tésticulo y dolor agudo muy fuerte.
  • Establecer la ubicación de testículos  no descendidos. El ultrasonido a menudo puede detectar un testículo ausente o no descendido. Se estima que aproximadamente un tres por ciento de los niños varones nacidos a término tienen testículos no descendidos. . Si no está presente en el escroto, es posible que el testículo se haya detenido durante su descenso y esté localizado en la región inguinal, en estos casos generalmente son visualizados con la ecografía. Si el testículo sigue en la cavidad abdominal, puede que no sea detectado en la ecografía, en este caso el urólogo decidirá si se necesitan otros estudios como una TAC o una RMN para localizarlo.