La ecografía es una técnica de diagnóstico por imagen basada en la utilización de ultrasonidos. Debido a su accesibilidad, a su carácter no invasivo y a la gran información que proporciona, es una herramienta fundamental en el estudio de los órganos abdominales. La ecografía no utiliza radiación ionizante (como se usa en los rayos X), utiliza ultrasonidos. Múltiples estudios han demostrado que son inocuos por lo que pueden ser utilizados en todos los pacientes tantas veces como sea necesario y en especial en pacientes mas radiosensibles ( niños y embarazadas).
La ecografía abdominal explora la vesícula biliar, el hígado, las vías biliares, riñones, páncreas y bazo, la aorta. Debido a que las imágenes por ultrasonido se capturan en tiempo real, pueden mostrar la estructura y el movimiento de los órganos internos del cuerpo, así como la sangre que fluye por los vasos sanguíneos.
Para la mayoría de los exámenes por ultrasonido, se coloca al paciente acostado boca arriba en una mesa de examen Después de que usted se ubica en la mesa de examen, el radiólogo (un médico especialmente entrenado para supervisar e interpretar los exámenes radiológicos), El ecografista extenderá un gel sobre la piel y le deslizará por el abdomen la sonda o transductor un instrumento, similar a un micrófono. Generalmente no es un procedimiento doloroso y dura aproximadamente 15-30 minutos.
La ecografía abdominal también se utiliza para ayudar al médico a diagnosticar ante distintos escenarios clínicos, tales como

  • Dolor o distensión abdominal
  • Función anormal del hígado
  • Órgano abdominal agrandado
  • Cálculos renales
  • Cálculos biliares